¿Por qué me atacas? Porque brillas…

El Sapo y la Luciérnaga.

En el silencio de la noche oscura
sale de la espesura
incauta la luciérnaga modesta,
y su templado brillo
luce en la oscuridad el gusanillo.
Un sapo vil, a quien la luz enoja,
tiro traidor le asesta,
y de su boca inmunda
la saliva mortífera le arroja.
La luciérnaga dijo moribunda:
¿Qué te hice yo para que así atentaras
a mi vida inocente?
Y el monstruo respondió: Bicho imprudente,
siempre las distinciones valen caras:
no te escupiera yo, si no brillaras.

Autor: Juan Eugenio Hartzenbusch

Comparte este Post...

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • Digg
  • StumbleUpon
  • Meneame
  • Bitacoras.com
  • MySpace
  • Technorati
  • Viadeo FR
  • Add to favorites
  • Email
  • PDF
  • RSS